EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bién los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no.-En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina- se suele decir". JOAQUN VIDAL VIZCARRO: El Toreo es Grandeza.

martes, octubre 21, 2014

JUAN BELMONTE: "LA MEJOR TARDE DE MI VIDA TORERA" ( I )

¿Me habré vuelto loco?
"En cierta ocasión me invitaron a visitar el manicomio del doctor Esquerdo,diciéndome que había allí un enfermo que debía interesarme. Era un mushaso aficionado a los toros, que había contraído tal animosidad para conmigo y para con mi toreo, que se había vuelto loco de remate. Su obsesión era yo, según me dijeron, y los médicos que le tenían en tratamiento, al verle ya en la convalecencia , creyeron que acaso...."
                            
Fuente: Juan Belmonte, matador de toros. Manuel Chaves Nogales. Ediciones Libros del Asteroide, Barcelona, Año 2009. pp. 226 -229.

domingo, octubre 19, 2014

¿qué tiene de incoherente que se tambalee un espectáculo edificado sobre un toro que se cae?

LA CORRUPCIÓN TAURINA
Monopolios, chantajes, drogas, sobornos, procesos ilícitos, corte de pitones,limitaciones de quites,la ausencia de sorteo. En una palabra corrupción.
No es de hoy. Es desde que el dinero empezó a rodar por los callejones y patios de cuadrillas. Es desde que el ganadero, base de la fiesta de toros, es el último en el escalafón de la jerarquía taurina. No manda nada, y para no comerse a sus toros con patatas tiene que sujetarse a un público que no sabe aquilatar lo que ve.... porque no es aficionado. Y tiene que entregarse a las exigencias de los apoderados, que a su vez "cuidan" a sus figuras, porque en la cama no les dan dinero. Por su parte, los apoderados están a las órdenes de los empresarios. A no ser que representen los intereses de un mandón de taquillas.  A  no ser que el empresario sea parte de un "trust". Entonces vuelven a cambiarse los papeles. Todo es de opereta.
Y se mantiene a flote gracias a la facilidad con que se crean ídolos de barro, amamantados con propaganda y mantenidos con plumas que no saben lo que escriben o son sencillamente deshonestos.  
Dicen que los ganaderos crían toros comerciales.Los crían , sí, porque el público, los apoderados,las empresas y los toreros lo exigen. (por supuesto, generalizo;no estamos aquí para referirnos a pocas y honrosas excepciones). Y venga a rodar el dinero, hecho una bola de nieve que aumenta conforme pasa por plazas, de feria en feria,recogiendo orejitas para la bola de intereses. ¿Y qué decir de los trofeos estilo Disneylandia?. En nuestro mundito comodín hemos descubierto que es una tontería morirse antes de recoger los laureles. ¿Que antaño se morían de hambre los genios? ¿Que a menudo sucumbían sin conocer el delicioso sonido de las palmas?. ¡Tonterías¡. Hoy somos más sensatos. La consagración de esos tiempos sería imperecedera pero post mortem y de rendimiento nulo. Nosotros hemos instituido consagraciones útiles, estilo Siglo XX, brillantes y coloridos, como el plástico. Y los distribuimos a granel. Hasta suelen haber más premios que premiados. Y eso que hemos inventado a toda clase de "genios". Tenemos a mis Mundo, mis Dueña de Casa, mis Pasta Dentífrica, mis Azafata, etcétera, etcétera. Y damos premio a la mejor vaca lechera, el mejor canario cantador,, el mejor toro de lidia y .....la lista no tiene fin. Y es que nos saca de quicio pensar que en una época tan sabia como la nuestra, pudiera pasar inadvertido un genio.
A todo esto, vivimos en el aire. Inconscientemente estamos navegando con los astronautas, dando maromas sin esfuerzo. Porque no tenemos la noción de la gravedad de las obligaciones a que la nobleza obliga.
Todo lo expuesto sería un mar de facilidad si no existiera la VERDAD. Esa VERDAD que de cuando en cuando sacude el Universo en catástrofe tremebunda, que sirve para recordarnos que NO vivimos en un Edén, Contra ella-la VERDAD- se estrella ahora la bola de conveniencias taurinas. Y están rebotando sus entrañas. Y se está viendo de lo que está hecha y la gente se está alejando de los tendidos. A muchos sorprende la crisis de la fiesta, tan evidente en la reciente temporada española. Pero a otros, que la han visto venir, no les parece raro. En efecto:¿qué tiene de incoherente que se tambalee un espectáculo  edificado sobre un toro que se cae?
                                                                                                 Lisboa, 1972.

Fuente: ¿Porqué vuelven los toreros?.Conchita Cintrón. Editorial Diana México, 1978. pp 156-158

Texto transcrito in extenso del libro citado, gracias a la cortesía de nuestro dilecto amigo Germán Urrutia Campos.

lunes, octubre 13, 2014

DIEGO PUERTA : " VALOR ESPARTANO, PINTURERÍA SEVILLANA"

DIEGO VALOR

Sevilla : Día 30 de abril de 1,960.
Cartel: Curro Girón, Diego Puerta, Antonio Cobos y Ángel Peralta.
Toros: Miura ( Escobero, de 593 kilos)
“Diego Puerta, pequeño, débil, con muchas cicatrices en el cuerpo, después de haber sido volteado aparatosamente, con impresión de cornada mortal, dos veces por un toro de 593 Kg, que llevaba en los cuernos sangre de dos caballos, se volteó sobre el morrillo y lo mató de extraordinario volapié, siendo herido por el asta izquierda en el cuello por donde pasa la yugular. El toro cayó hacia la derecha y Puerta hacia la izquierda.
El miura aprendía a cada pase y cada vez se resistía más a pasar. Con la derecha y con la izquierda, Diego lo hizo pasar, quieto y pinturero, y por ambos lados acabó siendo cogido por un toro que, entre otras cosas, había matado un caballo”.
Fuente: Parte de la crónica de Don Celes, en la Revista El Ruedo.

En la enfermería el personal médico, admirado del valor de Diego Puerta, lo recibió con una ovación.

“Hace tres horas que terminó esta corrida de otros tiempos. Aún estoy vibrando de una emoción que si era desconocida por la mayoría de los espectadores que la sintieron en la plaza, para mí era un reverdecer de la que sentí en mi juventud cuando había toros de 600 kilos fieros y poderosos, y toreros valientes como Diego Puerta, que no se impresionaban ante el poderío y la fiereza”.
Fuente: En ABC, lo escribió Antonio Díaz Cañabate.
  
Sevilla : Día 30 de abril de 1,960.
Cartel: Curro Girón, Diego Puerta, Antonio Cobos y Ángel Peralta.
Toros: Miura ( Escobero, de 593 kilos)

miércoles, octubre 08, 2014

¿DE VACACIONES POR LAS AMÉRICAS?

Carteles de la temporada taurina del Señor de los Milagros  Acho - 2014

Ya se han anunciado los carteles de la temporada taurina del Señor de los Milagros de la Plaza de Acho 2014 y el abono ya se encuentra a la venta desde el mes de agosto. 
Tras la pésima gestión de la anterior empresa regentada por los inefables e improvisados Villafuerte, que tuvo como común denominador la ausencia de TOROS y sí la abundancia de desechos de cerrado, la nueva empresa Citotusa abrió el abono con los carteles cerrados con la sola modificación del reemplazo de Miguel Abellán por un tal Cordobés. Esta gestión nos parece aceptable pues en años anteriores  el abonado, se comprometía al pago del abono a ciegas pues no sabía qué recibiría a cambio, con la consiguiente estafa premeditada. 
 "¡¡¡¿ACHO TAMBIÉN ES UN  CHOLLO?¡¡¡"
Es importantísimo que al márgen de lo anteriormente señalado se piense en los reales intereses de los aficionados, quienes somos los que sostenemos a la fiesta con el pago de nuestros abonos; es de primer orden que la nueva empresa entienda que en el Perú o en cualquier parte del planeta taurino el REY DE LA  FIESTA es el TORO, y que todo debe girar en torno a él. Los toreros por supuesto que son importantes, pero la medida de su portento está en función de lo que tengan delante de ellos.
Si queremos recuperar la solera de Acho, pensemos primero en el TORO, lo contrario supone un continuismo, en la línea de la FIESTA CIRCO que en los últimos años ha sido el común denominador en esta bicentenario plaza, dado que ha preponderado el TORERISMO y se ha asimilado los perritoros que estos "torean" con TOROS DE LIDIA. 
Este año inexplicablemente repiten toreros como el tremendista Juan José Padilla, El irrespetuoso Fandi, y los inexperimentados y poco rodados toreros peruanos Alfonso de Lima y Fernando Roca Rey. Tampoco se explica a mérito de qué se incluye al "Fino" de Córdoba. 
Consideramos que la AFICION LIMEÑA,  merecía salir de la monotonía que ofrece el toreo del enfermero  Enrique Ponce o del consumado destoreador Manzanares y refrescar el repertorio con TOREROS como por ejemplo por Diego Urdiales, Alberto Aguilar, Fernando Robleño, Juan Mora, Sergio Aguilar, entre otras interesantes propuestas, lo cual lógicamente hacía necesario también nuevas propuestas TORISTAS colombianas como son por ejemplo las ganaderías de Mondoñedo o Guachicono. Es necesario entonces hacer un balance entre toreros y ganaderías, de modo tal que se satisfaga a la mayor cantidad de aficionados y no solamente a la supuesta afición limeña que se decanta por ser torerista.
El tremendo bache por el que atraviesa la Feria del Señor de los Milagros, se evidencian con los siguientes testimonios gráficos. En consecuencia la nueva empresa que gestiona la Bicentenaria Plaza de Acho, tiene un listón alto que sortear, el cual debería ser de una vez por todas  superado, para que CORRIDAS DE TOROS, no parezcan NOVILLADAS y  se termine con la consuetudinaria ESTAFA :
"Julipie"a novillote de Roberto Puga
Gatito desmochado e inválido al que el "maestro" Ponce le planta cara 
Perritoro colombiano en la temporada 2013
Nos permitimos reproducir el siguiente artículo que fue publicado el 16 de diciembre de 2010 por el Periodista Carlos Ilían en el diario español Marca, el mismo que cobra vigencia y nos obliga plantearnos la necesidad de reflexionar de cara a la futura temporada de la Bicentenaria Plaza de Acho, si queremos dejar de ser el lugar al cual los toreros españoles vienen de vacaciones y además nos trincan con zapato y todo:

    LOS BOLOS DE LAS FIGURAS EN AMÉRICA
Carlos Ilían
("insignes palmeros de Acho")
"La temporada americana se encuentra en su ecuador, transcurridas las ferias de Lima y Quito en las que no se ha movido un ápice la monótona baraja de los triunfadores: Ponce y Juli se llevaron otra vez los máximos premios.

Para cualquiera que conozca mínimamente la fiesta de los toros en América y que posea un básico sentido crítico e independiente no ha de extrañarle que las grandes figuras españolas se paseen como Pedro por su casa en las plazas americanas. Desde Lima a México pasando por Quito, Cali, Manizales, Medellín, Bogotá, Maracay o San Cristóbal, se van a encontrar el medio toro, cuando no el novillote adelantado, debidamente manipulados en sus defensas para mayor comodidad de quienes van a América de bolos, a hacer caja y recibir todo tipo de halagos, homenajes y consideraciones.

América es un chollo porque desde el toro disminuido hasta la prensa de escasos conocimientos y muy mediatizada, pasando por un público que se entrega con una gran facilidad, todo para los toreros españoles es terreno abonado. Todavía se le rinde pleitesía a los poderosos y éstos saben aprovechar divinamente tanta y tan benévola rendición de las colonias taurinas en el Nuevo Mundo. Porque exactamente se trata de un coloniamismo taurino con todas las ventajas del mundo.

He sido testigo muchas veces de la forma en que los grandes del toreo español imponen su ley en América. Tal vez en México las cosas no sean tan fáciles, pero en conjunto estos bolos americanos suponen unas vacaciones de invierno pagadas a precio de oro a cambio de un esfuerzo que apenas supera en muy poco a un tentadero...pero vestidos de luces, eso sí."

domingo, octubre 05, 2014

¡SILENCIO¡ PEPE LUIS ESTÁ TOREANDO

Fuente: Viaje a los toros del sol. Alfonso Navalón Grande. Alianza Editorial  S.A. Madrid, 2005-2006 . pp183-187.

sábado, octubre 04, 2014

ANDRÉS VÁSQUEZ : UN TORERO A LA MEDIDA DE LO QUE FUE MADRID

Torero a la medida de Madrid

TRIBUNA:
Joaquin Vidal Vizcarro.
Madrid - 19/09/1982 .
Andrés Vázquez ha sido torero predilecto de la afición madrileña porque parecía hecho a su medida. Dotado de amplio repertorio lidiador, de una valentía comprobada frente a las corridas más duras, quizá sea el diestro que mejor ha toreado a los Victorino, hasta el punto de que contribuyó decisivamente a la formación de la leyenda de esta divisa. Se anunció Nono y Niño de Villalpando, en cuya población nació el año 1936. Tras un largo aprendizaje en capeas y en la escuela taurina de Saleri II, debutó con picadores cuando ya tenía 24 años, y esa misma temporada hizo su presentación en Las Ventas, con éxito. Se doctoró en la feria de San Isidro dos años después, apadrinado por Gregorio Sánchez.
A lo largo de su vida profesional consiguió importantes éxitos, pero también fue muy castigado por los toros. La más grave cornada se la infirió un toro de Samuel Flores, en la feria de Sevilla de 1972. Se retiró Andrés Vázquez en Madrid, el año 1974, lidiando seis toros, pero tres años más tarde participó en el festival homenaje a Antonio Bienvenida, celebrado en La Ventas, y obtuvo un triunfo memorable, que le impulsó a vestirse de nuevo de luces. A partir de entonces ha sumado un número discreto de actuaciones, dejando siempre constancia de su madurez técnica y artística, en la escuela del maestro Bienvenida, con quien alternó muchas veces y cuyo estilo supo asumir.

domingo, septiembre 28, 2014

ANDRES VÁSQUEZ : "NO HAY BUEN TORERO, SIN BUEN ENCASTE"

SAN PEDRO EN ZAMORA
29.06.10 - 01:09 -ZAMORA.

En esta entrevista el diestro de Villalpando, maestro de espadas, ofrece alguna de las claves de la fiesta....:

-En usted se cumple el dicho de que nadie es profeta en su tierra. Lo digo porque recibe más homenajes fuera que dentro. En septiembre le dedican un azulejo en la Feria de Otoño de Madrid, una distinción para aquellos que han salido varias veces por la puerta grande de Las Ventas.
-Sí, acabo de llegar de Candás (Asturias), donde me acaban de dedicar una calle. Allí hay grandes aficionados. Y en Madrid, que voy a decir. Si estoy en un bar a dos minutos de la plaza de Las Ventas y tardo en llegar dos horas porque hasta me vienen a medir el brazo (risas).
-¿Que le queda a Andrés Vázquez de El Nono, su primer sobrenombre?

-Todo, porque el toro es lo que uno conserva en la caja de ahorros de su ser. Cuando quieres abres la puerta y sacas cosas. Es muy bonito. Además, de la época mía sólo he salido yo de matador de toros, el que quedó fuí yo de cuarenta chavales que éramos en Villagodio. También el padre de El Juli anduvo por las capeas. Es que el comiezo era muy difícil. Una vez, Manuel Sánchez Covaleda llevó un semental no toreado para los mozos de un pueblo de Zamora y me dijo: yo te espero en la puerta (tenía un Mercedes descapotable) por si hay que salir zumbando. El toro era muy grande y yo salí de debajo de la rueda de un carro con una muleta y le empecé a torear porque iba bien. Me fui al centro de la plaza y di un pase muy bueno. Me planté y el toro se me quedó mirando y yo a él, mientras llovían los palos sobre mi cabeza. Los mozos tiraban a dar y al final pude librarme. Y en Alija del Infantado me quedé sin chaqueta, con una cornada en el muslo y el rabo del toro entre las manos. Al otro que estuvo en la lidia conmigo le pegó una cornada y le tuvieron que llevar a la enfermería. Allí sólo quedamos el banderillero y yo.
-¿Cuando fue usted consciente de que había llegado su momento, ahora o nunca?

-En esa corrida del 62 toreaba con Julio Aparicio y Jaime Ostos y me tenían abrasado. Cada uno de ellos cortó dos orejas y me dijeron con socarronería: ¿ahora qué, Andresito? Pues que corté las otras dos. Salimos por la puerta grande y nos llevaron a hombros hasta Manuel Becerra. Yo me senté en la plaza de Santa Ana, dejé que viniera el empresario y le dije que no podía pagarme menos que a ellos porque era mejor, y que o me daba 300.000 pesetas o no toreaba para él y me volvía a Villalpando. Le dije: esto no es el toreo, esto son unos señores que tienen la fiesta agarrada y no la sueltan. Al final firmé 30 corridas y corté cinco orejas en Las Ventas. Pero me costó mucho porque, aunque lo bordaras, solamente apoyaban a los andaluces. El Viti y yo, como éramos castellanos, tuvimos que sudar lo nuestro. En 1971, cuando maté la corrida de Vitorino Martín, ya reventé y les dije: si si no me dejáis comer en vuestra mesa, váis a tener que comer en la mía.
-¿Qué pasa con los nuevos toreros, que no alcanzan los niveles de excelencia de otros tiempos?

-Pues que salen a la plaza sin formación, y eso existe porque los toros tampoco están formados, se les ha quitado la raza. Un palha, un Aguirre o un Miura: esos no los torea ni el Juli ni Ponce. En la actualidad son tan sólo tres o cuatro los que mandan en el toreo, hay poca competencia. Cuando estábamos nosotros éramos casi una treintena: Luis Miguel Dominguín, Antonio Bienvenida, Manolo Vázquez, Julio Aparicio, Litri.... Y al mismo nivel que estábamos nosotros estaban los toros. Ahora no pueden surgir toreros importantes porque el toro está en decadencia, tiene que mejorar la casta. No puede ser que llegue una feria como la de San Isidro de este año en Las Ventas, con treinta corridas, y que ninguno de los toreros salga por la puerta grande.

-Lo que le ha distinguido a usted es la brillantez y limpieza de la estocada, pese a su estatura.
-Porque los mataba con el corazón. Pero hay unas normas que yo las enseñaba en la escuela nacional taurina y que aprendieron El Yiyo, Sandín, Maestre (los príncipes del toreo, con 14 y 15 años), Uceda Leal. Hacía los tres tiempos del volapié, en corto y por derecho. Y al toro hay que irse a meter la muleta debajo del morro, en corto y a lo que yo llamo abrir el buzón (el hoyo de las agujas, que el toro lo tiene guardado). Hay que girar la muñeca y no salirse de la línea recta. Tienes que matar el toro de memoria. Cuando me dicen «yo mato a mi aire», yo respondo que esa técnica no la conozco. El arte no es violencia; es templanza, ritmo, naturalidad, no estás con un pico y una pala. Hay que mirar hacia Belmonte.

-¿Y cómo está la cantera zamorana, en su opinión?
-Hay dos novilleros de Villalpando, Antonio Boyano y Diego Luna, que creo que tienen potencial.
-El 18 de julio se inaugura la plaza de toros de Toro. ¿Va a acudir a la apertura?
-Posiblemente. Yo toreé en ella y recientemente he llevado a Rafael de Paula para que la viera. Para mí, es comparable a la de Ronda porque conserva todos los detalles de la época en que se construyó.
-Si no hubiera sido torero, ¿qué le hubiera gustado ser?
Hubiera sido profesor. He sacado adelante grandes matadores. En la escuela de tauromaquia hay tres dichos. Para ser torero se necesita afición, ambición y carácter. Afición para trabajar; ambición para sacrificarte y conseguirlo; y carácter para salir a la plaza.
-El sueño de la escuela taurina en Zamora se desvaneció.
-Sí, pero sigo creyendo que aquí sería una maravilla, porque hay muchos muchachos con interés.

jueves, septiembre 25, 2014

FRANCISCO RIVERA "PAQUIRRI" : UN TÉCNICO DEL TOREO

El Parte Médico en el caso de Paquirri, diagnosticaba rotura de las venas Femoral, Safena e Iliaca; en el caso de José Tomás diagnosticaba lesión de las venas Femoral, Safena e Iliaca. Lo que denota sin lugar a duda las coincidencia trágicas que se dan en el toreo y que dependiendo del espacio, tiempo y lugar en el que sucedan  pueden tener consecuencias  totalmente distintas.

Escribía don Joaquín Vidal Vizcarro, en su crónica de El Pais del 27 de setiembre de 1984:
"Paquirri no acababa de entrar a los aficionados. La frialdad de su toreo, frecuentemente repetitivo y monótono -aunque enmarcado en una técnica de primer orden-, le catalogaba algo distante de los diestros llamados a pasar a la historia con subrayados de oro. Sin embargo, Paquirri será un torero de leyenda. La cornada mortal le purifica de cualquier crítica y engrandece su figura, que ha ocupado un puesto de primera línea entre la torería a lo largo de dos décadas. Casi toda una época del toreo.Las largas cambiadas a porta gayola con que solía recibir a los toros, los pares de banderillas prendidos mediante alarde de sus portentosas facultades, las faenas de muleta builidoras, eran la motivación, pudiéramos decir frívola, que hacía vibrar a los públicos. Pero había en Paquirri un torero mucho más importante, que no siempre dejaba traslucir, cimentado en un sentido profundo de la lidia: un diestro dominador y poderoso.

En varias ediciones de la feria de Sevilla fue un torero arrollador. Allí hizo, frecuentemente, el toreo más puro, y allí quiso superarse incluso en las suertes de banderillas. Fue precisamente en la Maestranza y al ejecutar un par al quiebro, en abril de 1978, cuando sufrió una de las comadas más graves de su vida profesional.

Todas las plazas españolas y americanas han sido escenario de los triunfos de Paquirri, que fueron muy numerosos, pero entre sus faenas más importantes, la afición de Madrid recuerda el valor y la técnica que empleó para dominar un manso querencioso a chiqueros. Allí, como en tantas otras ocasiones, dio Paquirri la medida de su poderío y las potencialidades que atesoraba para ser una figura de época.
Entre esas potencialidades estaban un valor a toda prueba, una enorme confianza en sus facultades, una profesionalidad estricta. Quizá ellas expliquen la tragedia de Pozoblanco, tanto como avalan la gloria que ha alcanzado el torero."
Otro artículo aparecido en El Pais, el 27 de setiembre de 1984, señalaba lo siguiente:
LA TRÁGICA MUERTE DE PAQUIRRI

El torero de Barbate murió poco después de ingresar en el hospital militar de Córdoba

Un toro de Sayalero le rompió la femoral en la plaza de Pozoblanco


"Paquirri murió anoche como consecuencia de una cornada gravísima que sufrió cuando lanceaba al cuarto toro de la corrida de feria de Pozoblanco (Córdoba), celebrada ayer. Trasladado a la enfermería, el doctor Eliseo Morán le hizo una cura de urgencia y dada la extrema gravedad del torero, ordenó su traslado inmediato a la residencia de la seguridad social Princesa Sofía, de Córdoba. Los doctores Ruiz y Fumes, acompañaron al herido en la ambulancia. Ya cerca de Córdoba sufrió un paro cardíaco y decidieron ingresarlo en el hospital militar, por encontrarse más cerca. Allí falleció.

Hacia las 21.30 horas llegó Paquirri, prácticamente agonizante, al centro sanitario, donde los doctores Ruiz Villegas y Villarta, le sometieron a un intenso masaje cardiaco, en el transcurso del cual se produjo la muerte del torero. Certificaron la defunción a las 21.40 horas. El toro que hirió a Paquirri pertenecía a la ganadería de Sayalero y Bandrés; su nombre era Avispado, marcado con el número 9, y pesó 254 kilos en canal. El diestro lo recibió con verónicas mirando al tendido. Cuando lo lanceaba para llevarlo al caballo, el toro se le coló dos veces y en una tercera embestida se le avalanzó, clavándole el pitón izquierdo en el muslo derecho. Eran las 19.20 horas. La cogida fue impresionante. Relata el doctor Morán que vio penetrar profundamente el asta e, intuyendo la gravedad, corrió por el callejón a la enfermería; y que al llegar a ella, se volvió para mirar al ruedo, y aún continuaba Paquirri clavado en el pitón. El torero se desprendió después apoyándose sobre el testuz. Las cuadrillas que lo trasladaron a la enfermería pudieron apreciar que el boquete de la herida era enorme y la hemorragia, abundantísima.

Paquirri llegó conciente y animoso a la enfermería, y le dijo al cirujano: "Tranquilo, que yo he tenido muchas cogidas y sé de qué va esto. Tengo tres trayectorias
Y las describió exactamente como eran. Durante media hora le intervinieron los médicos, y decidieron trasladarlo a la residencia de la seguridad social de Córdoba. En la ambulancia, Paquirri charlaba con los doctores. Ruiz y Funes, pero unos 20 kilómetros antes de llegar a Córdoba empezó a sudar copiosamente, dijo: "Me encuentro muy mal", y sufrió un paro cardíaco, por lo que hubo que detener durante unos minutos la ambulancia. Efectuada la reanimación en el propio vehículo, reemprendieron la marcha. El torero había entrado en período preagónico. Poco después era ingresado en el hospital militar.
"En plenitud, lleno de vida"
El parte facultativo, firmado por el doctor Morán, describía así la cornada: "Herida en el tercio superior del muslo derecho, con tres trayectorias: una ascendente, de 15 centímetros de longitud; otra hacia adentro, de 8 centímetros, y otra inferior, de 4 centímetros. Rotura de vena ilíaca, safena y, femoral. Choque hemorrágico. Pronóstico muy grave".
Los parientes de Paquirri, informa Alfredo Relaño desde Córdoba, avisados desde Pozoblanco a Sevilla, se dirigieron inmediatamente a Córdoba. La esposa del torero, Isabel Pantoja, llegó al hospital militar sobre las 22.30 horas, visiblemente afectada. Para esa hora ya había una gran multitud de gente a la puerta del centro sanitario. Las escenas en el depósito fueron realmente trágicas. El padre de Paquirri sufrió un amago de ataque de histeria, e Isabel Pantoja pasó largo rato clavada de rodillas frente al cuerpo de su marido, repitiendo monótonamente: "En plenitud, lleno de vida". También se encontraban Bernardo, hermano de Isabel Pantoja; el hermano del diestro, Rafael Riverita, también matador de toros, y el popular cantante Chiquetete, primo hermano de la esposa del diestro.
Por voluntad de la propia familia del torero se aceleraron lo más posible los trámites para que el cuerpo fuese trasladado a la capital andaluza. Una vez que el juez hubo dado permiso, una ambulancia, seguida de un cortejo con los coches de los familiares, franqueba las puertas del hospital militar para tomar rumbo a Sevilla. En tomo al edificio se hallaban en ese momento no menos de 2.000 personas, en las que se mezclaron los aplausos con los llantos en una escena de fortísima emotividad".

sábado, septiembre 20, 2014

EL JULIPIE: UN TRUCO BARATO

Imágen del perfecto Volapié ejecutado por Paco Camino, en la Plaza de Acho, con motivo de la Feria del Señor de los Milagros del año 1962.

El juli en soberbio julipie, ante un "gatito encapuchado" en la temporada de Acho 2011

Frente a incontestable evidencia, no queda sino afirmar que el "julian pie" o "julipié", no es más que un "truco barato", un sartenazo de alivio.
Fuente: El RUEDO, semanario gráfico de los toros, Nº 954 del 04 de octubre de 1962.

jueves, septiembre 18, 2014

A LOS TOROS, UNO NO VA A DIVERTIRSE

Joselito el Gallo en Acho

 Antonio Bienvenida


Escribo estas líneas bajo la inspiración e influencia, de alguna forma, de Joaquín Vidal cuando en su crónica de la corrida del día 8 de febrero de 1999 de la feria de Valdemorillo decía: “Aquello de que a los toros hay que ir a divertirse es una falsedad. A los toros hay que ir dispuesto a sufrir; provisto de lupa para comprobar la casta y la fortaleza de las reses, la integridad de sus astas, el discurrir de la lidia, el mérito de los lidiadores, la calidad de los lances, el correcto estado de la cuestión”.

Yo aún con el respeto que me merece el maestro, en lo de ir a sufrir... pues no quiero llegar a tanto, aunque eso sí y como he dicho más arriba una corrida de toros no es una diversión. Pero, paradójicamente, hoy hay muchas corridas divertidas, apoteósicas algunas, diría yo. Y esto no ocurría ni se prodigaba tanto antes cuando las corridas de toros fueron algo grande, serio, tremendo, cuando el arte provocaba una experiencia estética traducida en goce y disfrute sensitivo. Hoy el que se divierte es el público mientras que el aficionado se aburre. El aficionado jamás se ha aburrido en los toros como hasta ahora cuando el tinglado en que se ha convertido la fiesta está dispuesto para que se divierta todo el mundo; el primero el torero. Se le nota cuando después de una tanda de muletazos, en su mayoría vulgares, se aleja de la cara del toro con “sonrisa profidén”, contoneo sensual de caderas, ostentación impúdica de genitales, y andares jacarandosos y sandungueros diciendo: ¡ahí queda eso! Y el público se divierte satisfecho y admirado cuando lo único que ha hecho ha sido alejarse veinte metros del animal, no sé por qué, para tener luego que volver mientras que agazapado en la tronera del burladero el peón de turno le grita: “¡amos a guhtarnos!” .Toreo de ida y vuelta. 
Y de paso el público se divierte. Y se divierte el torero cuando como uno que yo me sé (diría D. Joaquín) entre muletazo y mule- tazo se pone a cantar por no sé qué palo de flamenco. El toreo y el toro hechos diversión y mentira, no emoción ni miedo. Cuando estás delante de un toro bravo, encastado, que te quiere comer no un remedo de toro, te engorda la lengua, no te cabe en la boca, se te reseca la garganta y no la tienes precisamente para hacer gorgoritos ni quebrarse en un “quejío”.

Hoy el toro no presenta ningún problema a resolver y el torero se lleva a las plazas la faena hecha , comentada con apoderado y amigos de confianza y pensada en la siesta previa a la corrida. Algo tan importante como la imprevisión ha desaparecido y así también la gente lleva a las plazas la faena pensada, derechazos y más derechazos, algún que otro natural pocos, desde luego, el consabido de pecho de pitón a pitón, y por supuesto las manoletinas, ¡que no falten! Y con esto este público de aluvión y festivales sale de la plaza con la sensación de haberse divertido una barbaridad aunque de diez festejos, nueve los haya presidido la vulgaridad más absoluta, incluido el gesto del torero de poner la montera boca abajo si en el brindis al respetable ha caído hacia arriba, con el consiguiente ¡oohhh! de frustración y el posterior ¡bieennn! de felicitación.

Y al divertido espectáculo no puede faltar el ganadero. Cuando fabrica el toro, que no es lo mismo que criar, lo hace con la libreta en mano donde aparece la guía de todos los tópicos relativos al comportamiento de la res, tales como “romper hacia adelante en las telas”, “toro enclasado”, “que vuelque la cara en la muleta”, “debe dejarse”, “atemperada embestida”, “colaboración” con el diestro y todo un sinfín de etcéteras que garanticen las diversión. El ganadero debe también, por supuesto, estar para evitar la catástrofe; que al torero se le posibilite llevar a cabo la faena que trae hecha a la plaza; impidiendo que el más mínimo cabeceo del animal le obligue a improvisar porque no sabe y porque al final si no se concitan las circunstancias y elementos anteriores estamos perdidos, público y toreros. Toda la cuestión se ha reducido a una sola: que el toro no frustre la escasa y repetida gama de pases que supone el toreo de nuestros días. 

Pero subyace un problema: a pesar de todo, los toros no salen de chiqueros enseñados a la perfección, pero los toreros sí. Cuando el toreo consistía en resolver artísticamente y con maestría y oficio una serie de problemas, el toreo era muy difícil. Requería un aprendizaje, desde hacer tapias a duras capeas, siempre muy sacrificado. Hoy cualquier chico de escuela taurina se sabe el papel al dedillo, todos torean igual, son todos clones unos de otros y el misterio de la personalidad de cada cual brilla por su ausencia. Y por esto se aburre el aficionado, porque antes hubo un tiempo en que nunca un torero era igual a otro, porque tampoco los toros eran iguales, y cada uno tenía su lidia que unos se la sabían dar y otros no. Y surgía lo imprevisto, saltaba la emoción, las corridas resultaban de un interés apasionante y aún la más tediosa, para el aficionado no lo era porque el buen aficionado no iba ni va a los toros a divertirse, sino a llenarse de emoción, admiración y en ocasiones de angustia. 

Se me ocurre: si el público quiere diversión con toros de por medio ahí tiene, y siempre con el mayor de mis respetos, los espectáculos cómico-taurinos-musicales de los enanitos del Bombero Torero. Reitero mi consideración para con estos profesionales recordando que Manolete se inició en la parte seria del espectáculo cómico-taurino de “Los Califas”. 

El aficionado va a los toros a buscar algo distinto a la diversión. Busca algo más serio y noble. Va a emocionarse en una lucha leal y artística donde torero y toro presentan sus armas en un encuentro dramático donde cabe darse la apoteosis del arte, la exaltación de la estética y la naturalidad como esencia. No; a la corrida de toros cuando se desarrolla con su tremenda magnificencia, cuando hay un momento de verdad en que se arrostra la posibilidad de la muerte la más esencial de las posibilidades del hombre y cuando todas esas conjunciones hay ocasión en que no caben en los estrechos límites de una plaza de toros y hay un triunfador, el torero, que sale por la puerta a hombros ovacionado por las masas, no, a los toros no se puede ir en busca de diversión.

Recogía Federico García Lorca en su conferencia sobre el duende: “Ni en el baile español ni en los toros se divierte nadie; el duende se encarga de hacer sufrir por medio del drama, sobre formas vivas, y prepara las escaleras por una evasión de la realidad que circunda”.

El toreo, en tanto que metáfora de la vida, en palabras de Bergamín, "es seriedad y solo seriedad. "



Paco Ruiz
Miembro de la Asociación El Toro de Madrid 

Fuente: La Voz de la Afición Nº 44, mayo de 2014 . Boletín de la Asociación El Toro de Madrid.  pp.10-11.


             La verdadera emoción SOLO la proporciona el TORO ENCASTADO

 

lunes, septiembre 15, 2014

SOLO HAY UN CAMINO: RECUPERAR LA CASTA


¡¡¡¡TORO, TORO¡¡¡¡


"Un San Isidro más, nuestra Asociación quiere llevar a la palabra escrita sus preocupaciones e inquietudes ante lo que considera la crisis más profunda y determinante que ha vivido nunca la fiesta de los toros. A pesar del pesimismo con el que vemos cómo se pierden a pasos agigantados los valores que constituyen la esencia de la Tauromaquia eterna, no quisiéramos ser tachados de simplemente “derrotistas antisistema” "catastrofistas" y demás epítetos negativos que tan sólo persiguen desprestigiar y quitar peso y resonancia a nuestras denuncias y opiniones libremente manifestadas. Por eso queremos en estas líneas hacer un breve análisis de lo que para nosotros representa lo más llamativo, bueno o malo, de esta temporada. Estamos viviendo tiempos nuevos, nuevas realidades para las que se están buscando, a veces apresuradamente, soluciones que acaben con el verdadero problema que según los taurinos tiene este espectáculo: recuperar clientes, volver a ver los tendidos llenos a rebosar sin importar nada más, no nos engañemos. Con ser este uno de sus males mayores no es el primero, sino más bien la consecuencia del verdadero cáncer de la fiesta que a nuestro juicio es el desfasamiento de la ganadería brava y la falta de torería y verdadera afición de los que se dicen figuras del toreo.


Esta afirmación, no por muy repetida menos verdad, no parece hacer mella entre los profesionales que solo siguen buscando sus intereses corporativos sin escuchar a los aficionados; mejor dicho, se consideran sus víctimas y haciendo oídos sordos se han dedicado a buscar culpables en el gran saco de los reproches y justificaciones que llenan las páginas de medios especializados: la crisis, la falta de interés de los jóvenes, la política, otros ocios etc. que con ser ciertos y añadir leña al fuego, nos parecen secundarios y menos decisivos si los comparamos con el origen de todos los males y causa principal ya mencionada. Bien, y ¿qué hacer? Esta temporada estamos viviendo novedades de todo tipo. La administración y las instituciones públicas “han echado una mano” por  medio de leyes de protección y Pentauros, todavía de muy dudosa eficacia, numeritos de márketing de las figuras algunos más bien patéticos, plante de “los 5 grandes” a la empresa de Sevilla que se han convertido en fracasos sonoros de todos, fiascos en los mano a mano del domingo de Resurrección en Málaga y Sevilla anunciados a bombo y platillo con el marchamo de recuerdos añejos, ¡con aires Joselito y Belmonte nada menos¡. Novedades imaginativas en las taquillas venteñas para atraer al personal en las primeras novilladas de Madrid...

Todo vale en momentos de incertidumbres con tal de dar aire al difunto y que la fiesta y el negocio no decaigan. Hay que reconocer que Taurodelta se ha marcado un punto con la eliminación de la llamada feria del Arte y la Cultura, parche infumable, habiendo alargado el ciclo isidril y pudiéndose descartar del mismo un número de festejos a voluntad. Aun así nos sigue pareciendo que se debía procurar que el resto de la temporada estival sea más atractivo; a veces tenemos la impresión de que la empresa cumple el pliego pero sin importarle demasiado que Las Ventas vayan languideciendo como plaza de temporada con la justificación del escaso público que acude en verano. Con carteles más rematados esto no pasaría. Así no se defiende al espectáculo ni a la afición. Y para colmo la Beneficencia firmada desde el mes de febrero, ¿así se premia a los triunfadores de San Isidro? Eso era en otros tiempos, cuando Madrid sí era de verdad determinante; por desgracia ese plus cualitativo de Las Ventas está languideciendo, digan lo que digan. Además, asistimos a las mayores loas por parte de los taurinos de los que según ellos y la mayoría de la crítica sanciona, son “los mejores carteles de la Historia” de Madrid; en su afán por atraer públicos y vender entradas, se ha hecho una verdadera campaña a favor de esta feria frente al desastre que a priori puede ser Sevilla. Madrid salvará la fiesta, es el último baluarte, la primera plaza del mundo... y no sé cuántas expresiones tremendistas y triunfalistas para vendernos los merecimientos a la continuidad de la empresa un año más por gracia y justicia de la Comunidad ¿había hecho méritos suficientes en años anteriores? y sobre todo una feria basada en la presencia de los Cinco del Plante, pues no les queda más remedio, viniendo una tarde y en carteles muy apropiados, con sus toritos en el bolsillo de acuerdo con los gustos de sus señorías. Pero en la que no están corridas del encaste de Santa Coloma, Dolores Aguirre, Moreno Silva... y sobran ganaderías que vienen siendo un fracaso ganadero año a año por su considerable falta de casta. Menos mal que ha vuelto Miura. 

Nuestra Asociación que tiene como objetivo principal defender la verdad de la fiesta y mantener el prestigio del arte sublime en los ruedos, no puede silenciar su preocupación por la falta de participación que los aficionados tenemos en organismos, comisiones y estamentos encaminados a defender nuestros inte- reses que no son otros que velar por la casta del toro y luchar contra el fraude del espectáculo. Los aficionados que sostenemos con nuestro dinero este espectáculo estorbamos, como hemos podido comprobar en el llamado Pentauro aprobado el pasado 18 de diciembre (....); pero nuestra voz y nuestras denuncias seguirán oyéndose en las plazas y en cuantos foros nos permitan hacerlo. Nos jugamos mucho y la solución no está en las nuevas modas y modos que prostituyen la esencia de la Tauromaquia a las que ahora parecen apuntarse muchos; ni en “descafeinar“ y quitar riesgo y emoción al toreo en aras de llevarlo “al gran público“. Se está demostrando que así no sólo no se atrae a nuevos espectadores sino que abandonan decepcionados los verdaderos aficionados.

Hace cien años un 2 de mayo en Madrid, torearon juntos José y Juan. Figuras cumbre de la Tauromaquia; y no es que queramos caer en el aforismo de que siempre el tiempo pasado fue mejor y creamos a ciegas que la leyenda se agiganta con el tiempo... pero no cabe duda de que en las lecciones y vivencias que nos legaron están las únicas soluciones para salvar la fiesta. Todo está inventado, imaginación para nuevos retos, sí; pero cuidado, la verdadera revolución está en la revelación del toreo que nos dejaron los verdaderos maestros. Eso sí, siempre que el toreo se haga ante un toro de verdad que despierte la emoción en los tendidos y no ante esos animalitos que da pena ver salir rengueantes por chiqueros. Ese es el único camino, el que marca un futuro esperanzador de la fiesta."

"¡Qué Dios reparta suerte!"


Fuente: La Voz de la Afición Nº 44, mayo de 2014 . Boletín de la Asociación El Toro de Madrid  

miércoles, septiembre 10, 2014

EL AFICIONADO ES UN BENDITO

"El aficionado puro, ese camina quedo, para, mira, calla. El aficionado puro parece que mira, pero en realidad no ve. La ilusión de la corrida ocupa su pensamiento y sueña toros bravos, lidiadores expertos, artistas de la tauromaquia. El aficionado puro, lo primero que le interesa del cartel es la ganadería y la hora de comienzo de la corrida. Los espadas, con ser muy importantes, constituyen un factor secundario en sus motivaciones, pues, toree quien toree, acudirá al festejo en cualquier caso. No suele alentar partidismos y lo mismo elogia hasta la excelsitud la actuación de un torero una tarde, que destruye analíticamente la siguiente. Algunos aficionados, cuando se les pregunta cuál es su toreo favorito, se sienten ofendidos por la duda y responden severamente: -Yo no soy de nadie; sólo del que lo hace.Su exigencia es que salga el toro íntegro; que la lidia se ajuste a las reglas; que la presidencia cumpla y haga cumplir el reglamento. Si además hay toreo bueno, ésa ya será la felicidad. El aficionado puro vive la corrida desde sus prolegómenos, se fija en todo cuando sucede en el ruedo y en el callejón; observa, estudia, analiza, correlaciona; posee un sentido de la justicia estricto y su primer objetivo de defensa es la fiesta misma. El aficionado puro es beligerante con todo cuanto atente contra la autenticidad del espectáculo, con aquello que lo desnaturalice. Pero no es intrasigente a ultranza, pues, en sentido contrario, cuando hay toro íntegro, lidia verdadera, mérito del lidiador, se hace de miel. El aficionado puro, en realidad, es un bendito de Dios".
Fuente: El Toreo es Grandeza. Joaquín Vidal Vizcarro. Ediciones Turner. Madrid, 1987. Pp 55-64.